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domingo, 20 de julio de 2014

MIKONOS. Un paraíso en el Mar Egeo


Según la mitología griega, la isla fue nombrada así por el héroe Mykono, hijo de Apolo; por lo tanto es la isla de la luz, pues aquél del que tomó su nombre tenía vínculos familiares con el luminoso Apolo. Se dice también que en Mykonos el legendario Heracles (Hércules) mató a los gigantes, cuyos cuerpos petrificados formaron las rocas de la isla. En otra versión del mito, es el mismísimo Poseidón quien levanta las rocas que forman la isla, también en contra de los gigantes. Mykonos, sea probablemente la más famosa isla griega. Tiene un paisaje típicamente ciclàdico. Es árida y está rodeada de magníficas playas. Debe su fama a la belleza de su capital, Chora, a sus casitas blancas de pasajes estrechos y entrañables, así como a sus numerosas playas de gran calidad. Se trata de una isla muy visitada, con una vida nocturna muy acentuada y loca.





CHORA. La Capital.
Lo más representativo de esta ciudad es que su construcción tiende a ser de formas redondeadas, con casas pintadas de riguroso blanco, y con las carpinterías de ventanas y puertas de colores pastel muy vivos. Las callejuelas son estrechas por dos motivos: El primero, para protegerse del sol; y el segundo, para protegerse del viento que tan fuerte sopla, especialmente en verano. Podremos contemplar la arquitectura popular más famosa de las cicladas con ese predominio del encalado tan característico.





Otra característica importante, sobre todo para el turista, es que esta ciudad, Chora, permanece cerrada al tráfico durante casi todo el día, lo que hace que el paseo y el turismo por la zona sea aún más fácil.
Uno de los puntos más visitados de la ciudad de Chora es el Conjunto Eclesiástico que lleva el nombre de Panagia Paraportiani, y que ha sido calificado de Monumento Cultural Nacional. Es una construcción que está en lo alto de la colina del antiguo Castillo Veneciano de Kastro, de color blanco y que mira al mar. Las vistas que se tienen desde este conjunto son increíbles y nos invitan a la reflexión.
Por otro lado, y dando marca a la ciudad, tenemos los molinos de viento de color blanco que están en la colina que preside la ciudad de Chora. Cuando subamos a visitarlos, tendremos ante nosotros la maravillosa vista de la Pequeña Venecia, una de las zonas más bonitas de Mykonos.
También podremos encontrarnos en nuestro paseo turístico por la ciudad de Chora a él Pelícano Petros, que pasea a sus anchas por la isla.
Pero si lo que nos gustan son los hallazgos arqueológicos, tenemos que visitar el Museo Arqueológico donde encontraremos gran variedad de esculturas, figuras, jarrones y joyas que fueron encontradas en las Islas de Delos y Rhenia. 



Cuando llega la noche, y solo si nos apetece tomarnos un refrigerio, encontraremos en los bares y discotecas de moda. Así veremos la Mykonos nocturna. En el mismo momento en que el sol va desapareciendo por el horizonte, empiezan a aparecer personas con ganas de salir de fiesta y pasarlo bien.
Es una de las ciudades más completas para tener unas vacaciones llenas de tranquilidad, cultura y fiesta.
Mykonos tiene playas para todos los gustos. Aunque pequeña en tamaño, tiene kilómetros de playas y calas espectaculares que han hecho de esta isla una de las más afamadas de las islas griegas, especialmente por la calidad de sus aguas, sus arenas y sus playas. Tenemos en Mykonos playas para volvernos locos: playas de marcha, playas para estar tranquilos, naturales o románticas. Playas y calas apartadas. Todas ellas de fácil acceso en parte gracias a las llamadas Barcas Kaikes que nos desplazan de la manera más agradable y cómoda a todas ellas, especialmente a las playas de la cara sur. La cara sur de Mykonos es donde menos sopla el viento, ya que la tendencia es que sople de norte. Por tanto en las playas de la cara sur el agua suele estar en calma y lisa como una balsa de aceite. Las playas que están en la misma Chora, no son las más recomendables.